Estamos viendo a miles de personas en sus casas, saliendo a los balcones a dar ánimo a sus vecinos, pero también a familias yéndose de vacaciones o saliendo a los parques. En un escenario en el que vemos peligrar nuestra salud o la de nuestra familia, ¿nos volvemos más individualistas o el cerebro es capaz de actuar en pro la comunidad?
Cuando tomamos decisiones, nuestro cerebro activala parte racional para evaluar las disJntas opciones y sus consecuencias, pero también entran en juego las emociones. ¿Qué parte gana en una situación que idenJficamos como “peligrosa”?
Nos lo cuenta Luis Martínez, investigador en el Instituto de Neurociencias de Alicante.