Absurdo. Totalmente absurdo es pensar que se va a llegar a un acuerdo de paz en el conflicto en Ucrania, sin contar con Rusia. Así lo dice el menos común de los sentidos: el sentido común. Pero por si faltaban situaciones absurdas, supuestamente los representantes del encuentro acordaron crear grupos de trabajo para analizar el plan de paz propuesto por el Zelenski.
Recordemos que el 'famoso' plan de los 10 puntos de Zelenski busca restaurar las fronteras de Kiev tal y como quedaron tras la desintegración de la URSS en 1991, lo que incluye los territorios del Donbass, las provincias de Jersón y Zaporozhie, y la república de Crimea, considerados por Moscú como parte de su territorio.
Pero como no hay que dar las cosas por sobreentendidas, varios actores políticos han salido a decirlo claramente. Así, en la víspera de esta reunión, es decir, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, declaró a la revista Vida Internacional que los países que promueven la "fórmula de paz" de Zelenski, deberían ser conscientes de que está en juego el destino del pueblo ruso, que el régimen de Kiev "abiertamente promete eliminar".
Según Lavrov, la iniciativa de Zelenski consiste en que "Rusia capitule por completo, acepte comprometer su seguridad y abandone a su suerte a millones de rusos cuyos antepasados han vivido en estas tierras durante siglos". El canciller abundó que Occidente, por su parte, "se ha levantado en defensa de los nazis de Kiev" e intenta "atraer al mayor número posible de países para que al menos haya una apariencia de debate" en torno a la propuesta del líder ucraniano.
"La necesidad de poner fin a estas amenazas neonazis es evidente. Sin embargo, el creciente número de iniciativas sobre Ucrania guardan silencio sobre este tema. Y la pérdida de derechos de los rusoparlantes continúa a toda velocidad", expresó Lavrov.
También se manifestó respecto a esta cumbre, pero ya este lunes, la portavoz de la Cancillería, María Zajárova: "Confirmamos nuestra posición sobre la llamada 'fórmula de paz' de Zelenski que el régimen de Kiev y Occidente intentan promover durante ese tipo de encuentros. Ninguno de sus 10 puntos pretende buscar una solución a la crisis a través de las negociaciones y la diplomacia, y su conjunto representa un ultimátum inútil a Rusia orientado a demorar las hostilidades", se lee en un comentario de la vocera publicado en la web de la Cancillería rusa.
Añadió que sobre tal base, es imposible solucionar de manera pacífica la situación. A juicio de Zajárova, al promover 'fórmula de paz' de Zelenski Ucrania y Occidente "tratan de menospreciar el significado importante de las propuestas de paz de otros países y monopolizar el mero derecho de ofrecerlas".
Zajárova apuntó que Rusia aprecia las iniciativas humanitarias y de mediación de los países del Sur Global que tienen por objetivo encontrar una solución pacífica y sigue abierta para una solución diplomática de la crisis y está dispuesta a abordar "propuestas realmente serias", indicó. Asimismo, subrayó que "ninguna reunión sobre la crisis ucraniana tiene un valor añadido sin la participación de Rusia y sin tomar en consideración sus intereses", al precisar que Moscú espera que sus socios del BRICS y otros compartan sus evaluaciones del encuentro en Yeda según lo acordado previamente.
Pero no sólo las autoridades de Rusia tienen esta línea de pensamiento acerca de que, sin Moscú, no se puede pretender llegar a una solución del conflicto. En una intervención por videoconferencia citada por el portal G1, durante esta reunión, del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para asuntos internacionales, Celso Amorim, expresó:
"Cualquier negociación real debe incluir a todas las partes", al declarar que las partes reunidas en Yeda tienen que "involucrar a Moscú a este proceso de alguna forma" si buscan "realmente" la paz. "Esto no es un conflicto sólo entre Rusia y Ucrania. Este es también un capítulo de la larga rivalidad entre Rusia y Occidente", cita las palabras de Amorim el diario The New York Times, que asegura haber tenido acceso a una copia del discurso.
El Dr. en Sociología, historiador y escritor Sergio Fernández Riquelme advierte: "Esta historia sabemos cómo va a acabar. Llevamos un año y medio de conflicto, y la solución, que se podía haber tomado hace mucho tiempo, sigue postergada por intereses que hacen sufrir a rusos, a ucranianos, y a otros países del mundo. Los medios de comunicación, ante esta 'bastante peculiar' reunión [en Yeda], donde una de las partes del conflicto no está sentada, ya están diciendo los 10 puntos imposibles de Volodímir Zelenski. ¿Por qué? Porque ya lo ha dicho [el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri] Medvedev: sólo aceptaremos el final del conflicto si Ucrania se rinde, si Ucrania acepta la realidad que hay ahora mismo sobre el mapa".