Mientras EEUU le mete prisas a Ucrania en el campo de batalla, diciéndole que "no tiene tiempo que perder", la secretaria de prensa de la Casa Blanca reconoció que Washington tiene recursos financieros para ayudar a Kiev hasta finales de septiembre: de ahí en más, no se sabe. En tanto, Emmanuel Macron podría verse forzado a dejar de enviar armas.