La disolución de la URSS, ejecutada por las élites soviéticas de aquel entonces sin consultar a los pueblos del gigante euroasiático, constituyó una "tragedia" y una "catástrofe", según dijo el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, en su histórico discurso sobre la reincorporación de los territorios liberados por las fuerzas aliadas de Rusia y Donbás.