Nació en Francia, en los límites con España, en 1160, en la Alta Provenza, integrada entonces en la Corona de Aragón. Estudiante en París, con un intermedio de vida penitente en la soledad de las montañas, se doctoró en teología y fue ordenado sacerdote. Las antiguas crónicas dicen que durante la celebración de su Primera Misa tuvo una visión celestial: vio a unos pobres cristianos prisioneros de los mahometanos y con peligro de renunciar a su religión, y observó cómo un religioso vestido de blanco y con una cruz roja y azul en el pecho los libraba y los salvaba de perder su fe. Con esto creyó sentir una invitación celestial a fundar una comunidad para libertar cristianos cautivos.