Nació hacia el año 1000. Era natural de Cañas de la Rioja (España). De niño fue pastor. Más tarde se retiro a hacer vida solitaria hasta que pidió su admisión en el Monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla, del que llegó a ser abad. Un día llegó el rey García de Navarra para exigirle que le entregara los cálices sagrados y lo más valioso que hubiera en el convento, para dedicar todo esto a los gastos de guerra. Santo Domingo se le enfrentó valientemente y se negó.