Existe en Japón un símbolo de trascendencia llamado Torii. Estos son arcos o umbrales que establecen la frontera entre un territorio profano y otro sagrado. Estas estructuras, usualmente de madera, simbolizan el paso, la entrada a un nuevo estado de conciencia, de ser.
La religión del sintoísmo, ha usado los Toriis como entradas a sus santuarios. Torii se puede traducir como “Morada de pájaros”. Esto tiene mucho sentido, pues en Japón se considera que los pájaros son mensajeros de los Kamis (espíritus de la naturaleza). Y cuando un pájaro se posa sobre un Torii, mientras lo atravesamos, deberemos estar atentos al mensaje de los dioses.
El Torii, entonces, representa una entrada a una nueva realidad, a una realidad más benevolente y satisfactoria para aquellos que deciden atravesar el umbral de lo conocido y aventurarse a lo desconocido.