*El Banco mundial atrapado en sus contradicciones sobre la pobreza.
Los dirigentes del Banco mundial u del FMI nunca reconocen el papel eminentemente negativo de las recetas y del modelo que recomiendan o incluso imponen a los países que recurren a sus créditos.
*El sistema informativo y la calidad democrática.
El valor, la dignidad y el poder decir y hacer pública la verdad cuando en tiempos de Trump y Milei el discurso del odio, la propaganda del miedo, domina todo el espacio social haciendo imposible enunciar lo evidente.