Durante décadas, la televisión fue la caja idiota. Nadie esperaba que te sorprendiera. Y entonces apareció Tony Soprano. En este episodio, Bernardo Palau explora por qué un mafioso con ataques de pánico se convirtió en el personaje más importante de su generación, cómo el cable liberó a los escritores de los comerciales y los héroes perfectos, y por qué The New York Times empezó a cubrir series de televisión como si fueran literatura. Suscríbete y descubre cómo la caja idiota se convirtió, sin que nadie lo viera venir, en el lugar donde vivían las mejores historias del mundo.