Hoy nos resultan absolutamente reveladoras las grabaciones del pianista matancero Dámaso Pérez Prado como parte de la jazz band "Casino de la playa" en el mismo centro de los años 40 del siglo XX.
Experiencia formidable que le permitió aplicar a un amplio repertorio de boleros, guarachas y sones montunos su innovador concepto en lo melódico, armónico y rítmico.
En los numerosos discos producidos por la etiqueta norteamericana RCA Víctor descubrimos aquella fórmula renovadora donde también puso lo suyo un cantante precursor: Orlando Guerra, más conocido como "Cascarita".
Más o menos desapercibido, si tenemos en cuenta la aceptación del público que asistia a los estudios de la CMQ en Monte y Prado para disfrutar del arte de Cascarita con la Orquesta Pinilla, el mambo nacía en La Habana. Contaminado de swing, danzón de nuevo ritmo, guaracha y rumba, su creador armaba un puente hacia la modernidad que aún hoy asombra por su frescura y que, desafortunadamente, en su momento no fue suficientemente valorado.
Por esas ironías del destino el mambo le abrió las puertas del éxito en México, pasando a ser elemento indispensable en la banda sonora del llamado "cine de oro" donde además cristalizó coreográficamente en el reino sensual de las rumberas.
En La Habana quedó Cascarita pero en México lo aguardaba un juvenil y carismático Beny Moré.
Para la primera mitad de los 50s, el creador del mambo había conquistado reconocimiento, éxito y fama. Más avanzada esa década su incesante espíritu innovador apuntó siempre a la experimentación llevando al mambo, en cientos de discos, producciones fílmicas, partituras y presentaciones en directo, a formas y sonoridades cada vez más sorprendentes.
La leyenda Pérez Prado hacia mucho que había alcanzado dimensiones mundiales cuando falleció en México, el escenario de sus grandes triunfos, el 14 de septiembre de 1989. Había nacido en La Habana el 11 de diciembre de 1916.
El bajista José Dumé, director del actual conjunto Arsenio Rodríguez, vuelve a compartir con nosotros algunos tracks del álbum "Llegó para quedarse", producido por EGREM en el 2020.
Música cubana dándole la vuelta al mundo. Clásicos que alguna vez pertenecieron al repertorio de tres figuras relevantes de la escena mexicana.
El actor Germán Valdés, ya fuese encarnando al revoltoso Tin Tan, o poniéndole voz a Tomás O"Malley en "Los Aristogatos", se ganó las simpatías de más de una generación de cubanos. Excelente intérprete nos trae el bolero de José Antonio Méndez: "La gloria eres tú".
Completarán este breve segmento la cantante veracruzana Toña la negra con el bolero de Bola de Nieve: "Si me pudieras querer " y el original trío "Los Panchos" con la guaracha de Marcelino Guerra: "Me voy pal pueblo".
Presencia de la temática afrocubana en los catálogos Panart y Puchito.
Roberto Maza y Carlos Embale con la orquesta América del 55; Paulina Álvarez, la veterana Emperatriz del danzonete, esta vez en clave de guaguancó y el Caruso cubano: Abelardo Barroso con la orquesta "Sensación" de Rolando Valdés.
Siguiendo el rastro de las etiquetas independientes volvemos al staff artístico del sello Gema.
Gracias a sus producciones, iniciadas a finales de 1957, finalmente conseguió alcanzar el éxito el percusionista y cantante Rolando Laserie imponiendo su peculiar estilo de "guapear" el bolero y la canción.