En el siguiente episodio abordaremos el surgimiento y la expansión de una nueva religión, el Islam, que tendrá un enorme impacto en la configuración de una formación política que se convierte en hegemónica durante la Edad Media en los territorios meridionales en torno al mar Mediterráneo. En el año 622, un mercader árabe, Mahoma, recibe una revelación divina por parte del arcángel San Gabriel. A partir de ese momento, comienza a impartir su doctrina en La Meca; tras su expulsión realiza un viaje con sus fieles hasta Medina, la Hégira, donde establece la primera comunidad religiosa musulmana. A su muerte, diez años más tarde, casi toda la península arábiga había adoptado el Islam y con sus sucesores, los sucesivos califas, se inicia una rápida conquista que, en menos de cien años, llevará los límites de la nueva unidad política, el Imperio musulmán, desde la península ibérica al oeste hasta el río Indo en su parte oriental.