Más allá de los nombres propios en cuestión, la sensación es que el verano del Sevilla, capitaneado por Unai Emery y dirigido por Monchi, traía consigo nuevos matices para su juego. Quizás más toque, quizás más posesión. Algunos futbolistas representaban perfiles diferentes respecto al de sus predecesores, y aquí el caso más obvio y simbólico es el de Steven N’Zonzi. El ex-Stoke llegó para sustituir a M’Bia y, a priori, darle un punto más asociativo al centro del campo hispalense. Sin embargo, ahora mismo, el equipo se parece cada vez más al del año pasado. Algo ha fallado. ¿El qué? De todo ello charlaron Miguel Quintana y Albert Morén mientras compartían un cálido café.