Un error histórico, una simple decisión, pero la más importante, han posibilitado que Ronaldo Nazario haya tirado por la borda tres años de gestión en el Real Valladolid. De poco valen las buenas intenciones de tener una Ciudad Deportiva, de reformar todas las oficinas del club, de construir, por fin, el sotechado de los anexos, de hacer crecer la imagen del club en Redes Sociales…todo eso está muy bien siempre y cuando funcione lo deportivo. Y lo deportivo ha fallado este año de manera clamorosa sin que el presidente Ronaldo haya hecho nada por buscar una solución