Cuando los conflictos se alargan, la violencia sexual deja de ser un arma para formar parte de la normalidad. Y eso es lo que pasa según la ONU donde se superaron guerras como Costa de Marfil, Bosnia o Nepal, o en los que todavía viven bajo la violencia como Yemen, Siria, Colombia, Sudán del Sur o la República Democrática del Congo. Una información de Santiago Barnuevo