Estados Unidos es el único país desarrollado en el que se ha reducido la esperanza de vida en los últimos años, según un informe de la OCDE. Hay tres causas que explican ese retroceso: el sobrepeso, el 70% de la población tiene problemas de obesidad, la ausencia de un sistema sanitario universal, hay 30 millones de personas sin seguro médico, y el notable incremento del consumo de opiáceos.