En Italia, Francia y Alemania, la gestación subrogada está prohibida en todas sus formas. Sus legislaciones consideran que la única madre es la que da a luz, tienen en cuenta que pueden producirse presiones para que las mujeres se conviertan en gestantes a cambio de dinero y califican este hecho de explotación. En Irlanda, Países Bajos, Bélgica y República Checa no existe legislación que reconozca la maternidad subrogada... Informa Valle Alonso.