Un incidente vial que comenzó en la Avenida Circunvalación y se extendió por más de siete kilómetros terminó con una condena de cinco meses de prisión efectiva y una reparación económica. Sin embargo, tras el fallo contra Christian Martín Orso (52), su defensa técnica, ejercida por el abogado Jerónimo Altamirano, brindó detalles en Radio 5 que explican el cambio de carátula y el contexto de "persecución" que originó el conflicto.
De "Lesiones Graves" a "Exceso en la Legítima Defensa"
Aunque inicialmente la fiscalía manejaba una acusación más severa, el trabajo de la defensa logró probar que existió una agresión previa hacia Orso. Según Altamirano, el análisis de las cámaras de seguridad en la zona de Pueblo Nuevo fue clave para demostrar que el denunciante no decía la verdad sobre quién perseguía a quién.
"Logramos probar que, en realidad, a quien seguían era a nuestro defendido. Él iba en su camioneta cargado con materiales de trabajo hacia Speluzzi cuando comenzó la discusión", explicó el letrado.
El uso del martillo, que le provocó una fractura de cúbito al damnificado, fue calificado finalmente como exceso en la legítima defensa. El abogado detalló que, dada la diferencia de edad y contextura física (siendo el denunciante más joven y robusto), Orso utilizó la herramienta para repeler la agresión, aunque de manera desproporcionada: "No es un medio racional para evitar un golpe de puño, por eso se encuadró como exceso".