La Alianza por la Unidad del Campo, que conforman UPA y COAG, ha denunciado que la prohibición, desde 2012, por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) de autorizar perforaciones de las que se puedan extraer hasta 7.000 metros cúbicos de agua anuales, está provocando que centenares de proyectos de inversión, en su mayoría de explotaciones ganaderas e industrias agroalimentarias se encuentren paralizados en Castilla y León.
Tal es el "perjuicio" que incluso las empresas de perforaciones "se están viendo obligadas a despedir trabajadores o incluso a dejar su actividad por la ruina que les supone esta prohibición totalmente arbitraria e injustificable, puesto que en ningún caso están en peligro las masas de agua de la comunidad autónoma" según ha explicado Mario Bermúdez Jiménez, representante de las empresas de sondeos de Castilla y León y empresario arevalense.