La derecha indígena, abierta en canal por lo de “Mazón, dimisión”. Génova quiere que lo de Mazón parezca un accidente. Los cristianos de ayuno intermitente prefieren el “Plan González Pons en 7 días”: acuerdo entre Feijóo y el Guapo; así, a puro huevo.
Al otro lado del ring, Aznar le ofrece a Abascal armas a cambio de territorios. Aznar, al rescate de Abascal, intentando desatrancar los desagües de l’Ajuntament, la Generalitat Valenciana y hasta el mano a mano de la corrida de Fallas y la sauna de Zarzuela.
Ante el éxito de la consulta de la lengua base, el PP del País Valencià planea con esperanza e ilusión el referéndum de la religión base. Y de las inmatriculaciones católicas y romanas. ¿Hacer caja? Amén. El alcalde Barcala por la gracia de Vox, como siempre, tarde, también con los depósitos del puerto. Xé serà per diners?
Trump pierde el relato. La Casa Blanca, concesionario Tesla. Trump, el narcisismo oval troglodítico, contra la verdad y la ciencia. Diana Morant, amb el ciriet a la mà, se me ha afeitado por fin la cabeza a lo teniente O’Neil. Diana Morant, la Demi Moore del País Valencià. Y es que no, no se pué vivir acojonao.
Carlos Mazón, en plenas Fallas, sigue con la santa devoción, el Antiguo Testamento, las palabras sagradas de Zaplana: “Atacar, atacar, negarlo todo, cantar siempre la victoria, nunca reconocer una derrota”. El gatillazo. Sí, señor Roig. Y es que Mazón tiene difícil mañana levantar al tombe, izar la pataqueta, la cosa de la plantà con Salomé Pradas. Hablando de petardos acunapenes: ¿dron volador o moco dragón? No, la atracción turística Fallera 2025 es ‘El Ventorro Potorro’.