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En este episodio, exploramos las profundas enseñanzas detrás del encuentro de los discípulos con Jesús junto al mar de Galilea. Desde la pesca milagrosa hasta el significado más profundo de ser pescadores de hombres, descubrimos cómo la obra de Dios transforma nuestras vidas y nos capacita para cumplir Su propósito. A través de reflexiones profundas y reveladoras, nos sumergimos en la verdad de que, en Cristo, encontramos la vida verdadera y el llamado a compartir esa vida con otros.
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Título del episodio: La segunda pesca milagrosa
Episodio: 1859
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Tags:
Pesca milagrosa; Jesús; Discípulos; Evangelio; Milagros de Jesús; Fe; Salvación; Pescadores de hombres; Alimentación espiritual; Trabajo de Dios; Misión cristiana; Vida en Cristo; Redención; Poder de Dios; Segunda pesca milagrosa
La enseñanza bíblica en profundidad de John MacArthur lleva la verdad transformadora de la Palabra de Dios a millones de personas cada día.
Click the icon below to listen.23 Abril 2025
A Través de la Biblia es un estudio bíblico en audio que lleva al oyente a un recorrido a través de toda la Biblia en un período de 5 años. Se puede comenzar el estudio en cualquier etapa.
Cuando terminamos con Apocalipsis, volvemos a comenzar de nuevo con Génesis. El oyente que se queda con nosotros por los 5 años no perderá ninguna parte de la Biblia. Seguimos una ruta fija, alternando entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Esperamos que nos acompañe.
El 25 de febrero de 1610, el rey Felipe III creó el Tribunal de la Inquisición en el distrito del Nuevo Reino de Granada, costas de Tierra Firme, Barlovento, la Española y el territorio de la Audiencia de Santo Domingo. Para administrar el Tribunal del Santo Oficio comisionó a la orden de los dominicos y designó como centro la ciudad de Cartagena de Indias.
No fue sino hasta el 2 de febrero de 1614 que se realizó el primer auto de fe en Cartagena de Indias. Fueron sancionados un hechicero, Juan Lorenzo; un fraile, Diego Piñeros; un carpintero, Andrés Cuevas; un buhonero, Juan Mercader; un señor acusado de hacer pacto con el diablo, Luis Andrea; y un portugués, Francisco Rodríguez Cabral. La causa de la sanción de aquel portugués fue sin duda una de las más dignas de comentario de todas: rezaba mal el credo. Rodríguez Cabral no decía que nuestro Señor Jesucristo «resucitó de entre los muertos» sino que «resucitó a los muertos».1 ¡Valga la diferencia semántica!
Aquí cabe señalar que esa diferencia entre resucitar «de entre los muertos» y resucitar «a los muertos» es más que un juego de palabras. Si aceptamos la veracidad del relato de los evangelios, las únicas posibilidades que existen son creer que Cristo resucitó a otros pero no resucitó Él mismo, o que resucitó a otros y también resucitó Él mismo.
El que Cristo resucitara a otros antes de su propia muerte implica que tenía el poder para resucitar Él mismo en caso de morir. En otras palabras, no tiene lógica creer que Cristo pudo resucitar a otros, pero que Él mismo no pudo haber resucitado. Al contrario, pudiera argumentarse que el hecho de que don Francisco Rodríguez Cabral creyera que Jesús resucitó a los muertos implica que tuvo que haber creído también que resucitó de entre los muertos, es decir, que Cristo mismo resucitó.
¿Quién hubiera pensado que habrían de tener más fe en la posibilidad de resurrección los jefes entre los judíos que los discípulos mismos de Jesús? Fueron esos dirigentes judíos quienes recordaron y tomaron en serio las palabras proféticas de Cristo respecto a que resucitaría tres días después de ser entregado, condenado a muerte, azotado y crucificado.
«Lo cierto es que Cristo ha sido levantado de entre los muertos, como primicias de los que murieron —afirma San Pablo—. Con su poder Dios resucitó al Señor, y nos resucitará también a nosotros.»2 Para que esto suceda tenemos que confesar que Jesucristo es el Señor y creer que resucitó de entre los muertos.3 Así podremos salvarnos de la sanción capital del Inquisidor divino en el Tribunal supremo que nos espera. Y así podremos resucitar para ser transformados con un cuerpo incorruptible e inmortal.4
Carlos Rey
Un Mensaje a la Conciencia
www.conciencia.net
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