
Sign up to save your podcasts
Or


La enseñanza bíblica en profundidad de John MacArthur lleva la verdad transformadora de la Palabra de Dios a millones de personas cada día.
Click the icon below to listen.21 Abril 2025
A Través de la Biblia es un estudio bíblico en audio que lleva al oyente a un recorrido a través de toda la Biblia en un período de 5 años. Se puede comenzar el estudio en cualquier etapa.
Cuando terminamos con Apocalipsis, volvemos a comenzar de nuevo con Génesis. El oyente que se queda con nosotros por los 5 años no perderá ninguna parte de la Biblia. Seguimos una ruta fija, alternando entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Esperamos que nos acompañe.
En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue:
«Mis ingresos como trabajador son precarios.... Mi cuñada emigró, nombró apoderada de sus bienes a mi esposa, y le asignó la responsabilidad de cuidar de su madre y su casa. A cambio, nos apoya económicamente....
»Esto ha motivado reproches de mi esposa, dándome a entender que, si mi situación económica fuera mejor, ella no tendría que asumir esa responsabilidad....
»La salud de mi esposa ha ido en detrimento por el estrés que le produce atender a su madre.... Todo eso ha generado a su vez discusiones entre nosotros, y en cada oportunidad me corre de la casa de su hermana, donde vivimos.... Siento que no tengo esposa porque ella duerme con su madre, y yo solo o con mi hijo de once años.»
Este es el consejo que le dio mi esposa:
«Estimado amigo:
»... Usted cree que su esposa le echa la culpa a su situación económica de que tenga que cuidar de la mamá. Si otros miembros de la familia de ella están dispuestos a cuidar de la mamá, entonces su esposa pudiera tener razón de que su situación económica la está obligando a cuidar de ella como si fuera un empleo. En cambio, si nadie más está dispuesto a hacerlo, entonces su esposa tendría la obligación aun cuando el salario de usted fuera más que suficiente, y ella estaría culpándolo por sentirse frustrada y no porque usted tuviera culpa alguna....
»Nosotros hemos observado que, por lo general, la esposa (o pudiera ser el esposo) se queja de los ingresos del cónyuge porque cree que él no está esforzándose lo suficiente para trabajar, o porque ve que él se porta como si no tuviera nada importante que hacer. En el caso de usted, vamos a suponer que ella se está esforzando mucho en su trabajo y está muy estresada, pero ve que usted está asumiendo una inadecuada responsabilidad en el hogar, a pesar de que tiene tiempo de sobra.
»Cuando usted no tiene trabajo, ¿cómo pasa el tiempo? ¿Hace las compras en el supermercado, prepara comidas, se encarga de la limpieza de la casa y cuida al hijo? ¿Le muestra a su esposa mediante sus acciones que usted se preocupa por el estrés y la salud de ella? Lo que usted dice es poco fiable si lo que hace no verifica que lo dice en serio.
»Sin lugar a dudas, es problemático que su esposa esté durmiendo con la mamá de ella en vez de dormir con usted. Es importante que los cónyuges disfruten de tiempo juntos en privado, así que si hay otros familiares que viven cerca, tal vez puedan turnarse con su esposa cuidando de la mamá durante la noche.
»Las Sagradas Escrituras enseñan que debemos honrar a nuestro padre y a nuestra madre, y cuidar de ellos. Pero también enseñan que los hijos adultos deben dejar a padre y madre y formar un nuevo hogar con su propio cónyuge. Le recomendamos que busque consejería profesional para resolver cómo hacer ambas cosas.»
Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 719.
Carlos Rey
Un Mensaje a la Conciencia
www.conciencia.net
En el grupo había varias "Marías" -la de Magdala, la hermana de Lázaro, la madre de Santiago, la esposa de Cleofás, la misma madre de Jesús-. Estaban también Susana, Salomé -madre de Jacobo y Juan-, Juana -esposa de Chuza, funcionario real- y muchas otras mujeres que no se nombran. Las mujeres que, según los evangelios seguían a Jesucristo, fueron las primeras testigos del milagro de la resurrección de Jesús. A pesar de que en la cultura de la época el testimonio de las mujeres era considerado poco creíble, los relatos de la resurrección se basan, justamente, en sus testimonios. María Magdalena fue la primera en ver a Jesús resucitado. Los discípulos inicialmente desestimaron los informes de las mujeres, pero dos de ellos, Juan y Pedro, corrieron al sepulcro y creyeron. Los evangelistas no intentaron hacer la historia más aceptable para los prejuicios de la época, lo que sugiere que los relatos son históricamente precisos. Con el paso del tiempo, sin embargo, este protagonismo testimonial de la mujer se disipó. Cuando el apóstol Pablo, en sus escritos, se refiere a la centralidad de la resurrección de Cristo, omitió a las mujeres como testigos. A lo largo de los siglos, la Iglesia parece haber seguido esa inclinación patriarcal de poner a la mujer "en su lugar" y, pocas veces en posiciones de prominencia e importancia.
Dona a Radio Moody: https://give.moodyradio.org/radio-moody/
See omnystudio.com/listener for privacy information.
Este ladrón es Jesús,
—¿Queréis que os suelte a Jesús?
El uno roba los bienes,
—¿Queréis que os suelte a Jesús?
El uno por lo de aquí
—¿Queréis que os suelte a Jesús?
Los dos esperan al hombre
—¿Queréis que os suelte a Jesús?
Con estos llamados «Versos de la Semana Mayor», el poeta argentino Francisco Luis Bernárdez nos lleva a la conocida escena del juicio de Jesucristo, el Hijo de Dios, ante Poncio Pilato, el gobernador de Judea. Lo hace con licencia poética propia del caso, por medio de Pilato, como si éste fuera un vidente que quisiera revelarnos sus pensamientos. Porque lo que Bernárdez pone en boca de Pilato no lo pudo haber sabido aquel gobernador romano con antelación al juicio. Pilato ni siquiera recibe el famoso recado de su esposa sino hasta después de haber comenzado el juicio, cuando ya le ha preguntado por primera vez a la multitud si quiere que le suelte a Barrabás o a Jesús, al que llaman Cristo. Y lo único que manda a decirle su esposa en ese recado es que no se meta con Jesús, al que ella llama justo, pues por causa de Él, ella acaba de sufrir mucho en un sueño.2
Lo que hace Pilato, en la pluma de Bernárdez, es enfocar de un modo inusitado, pero bien pensado, la decisión funesta de la multitud. Con voz profética, le hace ver al pueblo judío que la verdad del caso es que no les corresponde escoger entre un justo y un ladrón, sino de cierto modo entre dos ladrones. Barrabás roba los bienes por malicia, para su provecho y su propio bien, mientras que Jesús roba la voluntad por bondad, para nuestro bien y para que tengamos paz. No es que Jesús nos robe la voluntad en el sentido de quitarnos el libre albedrío con que nos creó, sino todo lo contrario. Él nos roba la voluntad en el sentido de darnos la opción de permitir que, en nuestra vida, se haga su voluntad divina en lugar de la nuestra.
Bernárdez, en voz de Pilato, tiene razón acerca de la Verdad. Cristo, por amor, quiere despojarnos de todo mal para darnos, en su lugar, vida eterna. Y nos espera «sin cansarse de esperar», con los brazos abiertos, como lo ha hecho desde el momento en que dio su vida por nosotros en la cruz del Calvario hasta hoy, más de dos siglos después de que resucitó y se sentó a la derecha del Padre en la gloria celestial.3 Ahora sólo nos toca decidir: ¿Vamos a darle a aquel Jesús plena libertad en nuestra vida?
Carlos Rey
Un Mensaje a la Conciencia
www.conciencia.net
From the publisher's feed