El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León voceó sus tripas jurídicas con las que sin duda alguna ha dado velas al movimiento ultra de las caceroladas. José Luis Concepción acusó al gobierno de España, nada más y nada menos, que de usar el estado de alarma (o, tal vez de excepción, dijo) para suspender algunos de nuestros derechos fundamentales. Él sabrá la distancia que lo separa del poco recomendable ruido de las caceroladas. A la ciudadanía democrática que ayuda a pagar su sueldo y sus privilegios esas palabras nos inquietan y mucho. Él es la máxima autoridad judicial de esta comunidad (...)