En horas de la mañana de este jueves, el Sindicato de la Industria Química ocupó la Planta de Alur Capurro y no permitió el ingreso de los trabajadores ni mandos medios.
El sindicato comunicó que tomó la medida en defensa de las fuentes de trabajo que “están cuestionadas con la política que lleva adelante el Poder Ejecutivo”.
El presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic afirmó en Informativo Carve que tuvo una conversación con los trabajadores adentro de la planta y les explicó la posición de la empresa y que su presencia en la ocupación significaba "la disposición de dialogo" que tiene el directorio.
“El cambio en las reglas de juego que estamos intentando imponer ahora es que lo que se negocia con el sindicato es lo que afecta a los trabajadores, pero las decisiones de la empresa las toma la empresa. No se cogobierna con los sindicatos”.
Stipanicic afirmó que el sindicato quiere imponer una "suerte de veto" a decisiones que toma la empresa.
Por ejemplo, la semana pasada Ancap decidió devolver a un armador extranjero un barco alquilado, esa devolución se fundamenta en que el barco tenía que entrar en dos puertos del litoral y no podía hacerlo porque la disposición del barco no permite eso.
El alquiler del barco genera un sobrecosto de 2 millones de dólares al año y por eso la decisión de la empresa es devolverlo pero el sindicato se resiste a eso.
A su vez, el titular del ente petrolero expresó que en el directorio de Ancap no se habla del cierre de la planta de Alur Capurro o dejar de producir biodiesel.
"Nosotros estamos dispuestos a conversar de cualquier tema pero las decisiones de Ancap las toma Ancap".