“Basta ingresar a la Iglesia de Atlántida para comprender que la arquitectura es capaz de emocionar. El expresivo movimiento de las curvas en paredes y techo, el sutil manejo de la luz y la maestría en la disposición del ladrillo, nos regalan una experiencia diferente en la contemplación y uso del espacio”.
“Esta obra temprana de Dieste, fue creada desde su más íntima convicción religiosa y busca expresar, arquitectónicamente, el contenido mismo del ritual, respondiendo de un modo claro y sentido a las necesidades de los fieles: «En el proyecto de esta iglesia, …procuré un estilo a la vez severo y amable de piedad, con una gran confianza en el espíritu cristiano de los humildes que han de usarla … Que la iglesia como arquitectura, no fuera un obstáculo para una piedad verdadera sino su manifestación primera.»”
Esto fue publicado en “Disparos sobre la arquitectura 4: Eladio Dieste 2003”, de la Facultad de Arquitectura. Y la Iglesia de Atlántida, que en realidad se llama Iglesia de Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, que en realidad está en Estación Atlántida, en el kilómetro 164 de ruta 11, fue distinguido finalmente ayer por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Así, este diseño del ingeniero Eladio Dieste construido entre 1958 y 1960, se sumó al barrio histórico de Colonia del Sacramento y al Paisaje Industrial de Fray Bentos como patrimonios mundiales ubicados en Uruguay.
Para hablar de lo que significó esta noticia en Así Nos Va conversamos con el arquitecto Esteban Dieste, hijo del ingeniero Dieste, directivo de la fundación que lleva el nombre de su padre.