El expresidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, fue absuelto en uno de los casos de corrupción en los que había sido acusado por la Fiscalía de ese país. Se trataba de una acusación presentada en 2017, que señalaba que quien gobernó Brasil entre 2003 y 2011 había propiciado una medida legislativa que buscaba favorecer a empresas del sector automotriz mediante una prórroga de los beneficios tributarios por cinco años. Esta medida fue desestimada. Esto se suma a otras anulaciones determinadas por la Corte Suprema brasileña referidas a causa de corrupción contra Lula, que le permitieron volver a gozar de sus derechos políticos.
Paralelamente el actual mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, está sufriendo un derrumbe de su popularidad, que apenas llega al 24% según un sondeo de Datafolha a principios de junio, generado sobre todo por su postura negacionista ante el coronavirus, enfermedad que en Brasil ha dejado más de 500 mil muertos.
Aún así, una encuesta difundida por la revista Veja y realizada por el Instituto Paraná Pesquisas, habla de una diferencia muy estrecha con miras a las elecciones de 2022, un empate técnico en el entorno de 33% de la intención de voto.
Para ver cómo está la foto, en una película que culminará en las elecciones del año próximo, en Así Nos Va conversamos con la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Estadual Paulista, Karina Pasquariello.