El allanamiento nocturno es considerado por distintos actores del sistema político uruguayo como una herramienta importante para el combate a la delincuencia. Sin embargo, en los últimos años no se ha llegado a un consenso para modificar la prohibición establecida en nuestra Constitución, aunque hubo más de un intento.
El impulso más reciente ocurrió con la reforma Vivir sin Miedo, promovida por el fallecido ministro del Interior, Jorge Larrañaga. La reforma no prosperó y el Partido Nacional intentó revertir a nivel parlamentario la prohibición, contando con los votos de la coalición.
Estuvo sobre la mesa presentar un proyecto de ley constitucional para habilitar los allanamientos nocturnos con orden del juez. Ese mecanismo requería tres quintos de los votos en cada cámara en el Parlamento y luego la ratificación de la población en una consulta popular. Pero una vez más, la idea quedó congelada a nivel parlamentario.
El actual ministro de Interior, Luis Alberto Heber, puso nuevamente el tema sobre la mesa. “La Policía está ciega, sorda y muda de noche», comentó a la prensa el secretario de Estado la semana pasada durante una visita por Canelones, y agregó que la Policía necesita “como el pan” el tener la posibilidad de allanar en la noche “para combatir bocas de pasta base».
En Así Nos Va quisimos poner este tema sobre la mesa para su análisis y para eso convocamos al abogado Martin Risso (especialista en Derecho Constitucional y Derechos Humanos. Profesor de la Universidad Católica del Uruguay e integrante del Sistema Nacional de Investigadores) y al abogado Gabriel Valentin (especialista en Derecho Procesal. Profesor de la Universidad Católica del Uruguay).