Hacia todas partes van sus ideas y en todos los sitios se recuerda, porque su alma recorre y su pensamiento se inmortaliza.
Es el guerrillero de alta dimensión que se inscribe en el diario de una historia que perdura.
Para nombrar sus valores no alcanzan las páginas porque su quehacer es interminable y supera sus años de vida.
Es nuestro querido Fidel, el hombre de todos los tiempos con una labor fecunda en la que se distinguen la resistencia, la capacidad de guía y la dignidad.
Es el Comandante en jefe un complemento de virtudes, forjador de las nuevas generaciones y profundamente apegado a la patria que lo vio nacer.
Quienes lo conocieron de cerca, cuentan que se destacaba en él, la inteligencia natural, sus virtudes de emprendedor y la claridad.
Para los que disfrutamos su estirpe de líder apreciamos su coraje, las reflexiones que nos ayudaron a pensar y toda una gama de enseñanzas del presente y el futuro.
Fue gracias a él que tuvimos un Moncada, un Granma, una caravana triunfante y toda una Revolución que marca la diferencia, por su justeza. Ese es Fidel .