La reforma de la Ley de Ordenación del Turismo, que nace a raíz de una iniciativa del PSOE y que avalaron todos los grupos salvo Vox, establece dos calendarios para la implantación de camas elevables y carros motorizados, con algunas excepciones en los pequeños alojamientos de las islas verdes o en aquellos establecimientos que se encuentren en Bienes de Interés Cultural y espacios protegidos. Para los hoteles de cuatro y cinco estrellas la instalación de esta tecnología será del 25% hasta el 31 de diciembre de 2027. Del 45% hasta 2029, del 75% hasta 2031 y del 100% antes de que finalice 2033.
Para el resto de alojamientos, extrahoteleros, hoteleros y viviendas turísticas, el almanaque se flexibiliza. Tendrán que tener un 10% de las camas elevables y carros motorizados hasta 2027. Un 20% hasta 2029, un 35% hasta 2031 y un 100% antes de que acabe 2033. Quienes incumplan se enfrentarán a sanciones.
Comisiones Obreras pide que las camareras de piso de Canarias y Baleares sean el ejemplo a seguir para el reto de España extendiendo la obligatoriedad de las camas elevables. El sindicato detalla que se trata de un sector en el que el 91% de las empleadas son mujeres y que cuatro de cada diez tienen más de 45 años. "Creemos que es de justicia que todas las camareras de piso tengan acceso (...) En un país donde se prioriza el sol, la playa y el sector turístico, la industria tiene que estar avalada por medidas preventivas", reclama el secretario general de Servicios en las islas Borja Suárez. Fue en 2022 cuando Baleares aprobó la norma con la que obligaba a los alojamientos a disponer de camas elevables, también con un calendario definido y adaptado para los distintos tipos de establecimientos. El plazo acaba en 2028.