David Lamina, enfermero, ha sido tajante: "No es la primera vez que me ha venido un paciente con claros antecedentes psiquiátricos y me ha insultado, y paso, y sigo adelante. Eso me ha pasado y me seguirá pasando. El problema está cuando el paciente actúa de forma consciente, con intención de hacer daño. Y no solo él, también su acompañante." Algo que engrava mucho más el caso.