
Sign up to save your podcasts
Or


Cada género periodístico -reportaje, entrevista o editorial- tiene su arte, su dificultad y sus adeptos. Hay colegas que son grandes entrevistadores y malos reporteros, o viceversa. La opinión, individual o editorial, es otro cantar. Requiere de una notable capacidad de observación, también de síntesis y de expresión, pero al mismo tiempo cierta dosis de sutileza o de ironía, un algo que cale en la conciencia de quien lo lee. O lo dibuja, en el particular caso del último y merecido Premio de Comunicación de Canarias.
El humor gráfico no es un adorno simpático del periódico. Es un género periodístico con una tradición larga y sólida en Canarias, que arranca en los periódicos satíricos del Siglo XIX y alcanza a los caricaturistas del Siglo XX. Durante generaciones, la ironía dibujada ha sido una de las formas más eficaces de intervenir en el debate público. La viñeta es, en el fondo, un editorial comprimido: pensamiento político reducido a una imagen. Lograr eso no es fácil. Quienes nos dedicamos a escribir todos los días lo sabemos bien. Uno se pasa horas ordenando argumentos, intentando explicar una situación política que casi siempre es más absurda que lógica, y buscando el tono adecuado. Al día siguiente, cuando el artículo está publicado y uno abre el periódico, descubre que Padylla ya lo ha contado todo con tres trazos y dos bocadillos. Y lo ha hecho mejor.
From the publisher's feed