Pedro Sánchez ha decidido aterrizar en la guerra de Irán con una
vieja pancarta: el “No a la guerra”. El eslogan que movilizó a España en
2003 contra la foto de las Azores ha sido rescatado frente al último
exabrupto de Trump, que amenaza por el veto a usar Rota y Morón y por
negarnos al 5 por ciento en Defensa.