El pino canario, una especie única del archipiélago, se ha convertido en una referencia internacional frente a una de las mayores amenazas de los bosques del planeta. Tras un gran incendio forestal, cuando el paisaje acaba reducido a cenizas, esta especie exclusiva de Canarias es capaz de volver a brotar. Su característica corteza, gruesa y resistente, le permite soportar temperaturas extremas y renacer cuando otras especies desaparecen. Esa capacidad única no solo ha convertido al pino canario en uno de los grandes símbolos ambientales del archipiélago.