El Servicio Canario de la Salud (SCS) mueve ficha para intentar desactivar la huelga de médicos. Ha lanzado una segunda oferta que incluye reducir las guardias hasta las diez horas (de 22.00 a 08.00 horas). También plantea que los facultativos que realicen más de cinco guarias tengan un descanso de 15 minutos durante cada hora. Según ha avanzado el periódico El Día, Sanidad mantiene su propuesta de mejora de la hora de guardia. En Gran Canaria y Tenerife, las dos primeras guardias se pagaría a 28,05 euros y en el resto del Archipiélago a 30,58 euros. La sexta guardia estaría retribuida con 33 euros en las islas capitalinas y con más de 35 en el resto. En la SER, el secretario general del Sindicato Médico ha rechazado el ofrecimiento en los términos trasladados.
Levy Cabrera reconoce que la propuesta ha mejorado, pero insiste en que "ni por asomo" es suficiente para llegar a un acuerdo. Responde a Sanidad con varios matices. Sostiene que la mejora hasta los 28 euros del pago de la hora de guardia se aplicaría en tres años. Es decir, cada ejercicio hasta 2028 se incrementaría en un euro y medio. "Exigimos que esté por encima de la hora ordinaria, entre 33 y 35 euros brutos".
15 de septiembre: vuelven las movilizaciones
Además, señala que algunas mejoras organizativas, relativas a los días laborales, se condicionan a que haya especialistas suficientes. El Sindicato Médico descarta movilizaciones durante este mes de julio pero ya ha puesto una fecha posible para retomar la huelga: el 15 de septiembre. En las islas, confluyen dos movilizaciones. Por un lado la autonómica con la que los profesionales médicos reclaman mejoras de sus condiciones. Por otro, la estatal para exigir un estatuto marco propio.
Recientemente, el director del SCS, Adasat Goya, ha mostrado preocupación por los datos del absentismo en el ámbito sanitario. "El modelo no está funcionando", aseguró cifrando la tasa en un 9% en el conjunto de Canarias y en el entorno del 13% en la administración pública. El dirigente atribuye la diferencia a las condiciones laborales y a que "no hemos premiado" la productividad o la presencia de los trabajadores.
Preocupación por las condiciones laborales
Al respecto, Cabrera ha querido ser tajante distinguiendo el absentismo de la incapacidad temporal y recordando que, en el segundo caso, se trata de una ausencia justificada porque el profesional "está malo". Además, asegura que las circunstancias actuales del servicio público muchas veces "llevan a un estrés y a un trastorno de salud mental y física".