Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la Biblia está llena de profecías. Si quiere tratar con precisión la profecía en la Palabra de Dios, las pautas que a continuación se ofrecen le servirán de importantes parámetros.
La palabra griega profeteia, "profecía", está compuesta de la preposición pro, "adelante", y feteia, "hablar". Su sentido es el de "proclamar", o expresar, la mente y el consejo de Dios. Según esta definición, toda la Escritura es, de alguna manera, profecía.