Aunque dar saltos encima de una charca sea divertido, miles de niños en el Líbano tienen que aprender que con el agua, no se juega. Y es que la presencia de un brote de cólera en el país tiene a la población en alerta. El primer caso de esta enfermedad, que se transmite a través del agua contaminada, se detectó en octubre de 2022. Pero en diciembre, ya se habían registrado casi 5.000 casos y 23 muertes.