El 16 de agosto, tras el levantamiento parcial del bloqueo ruso de los puertos de Ucrania, un buque humanitario fletado por el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, zarpó de las costas ucranianas. La reanudación de las exportaciones de cereales de Ucrania podía aliviar a los países africanos que dependen en gran parte del trigo de este país y que sufren del alza de precios, agravada por la guerra en Ucrania.