Un ejemplar juvenil de raya gigante de agua dulce fue recapturado a 170 kilómetros del lugar donde había sido marcado nueve meses antes. El hallazgo, realizado en el marco de un proyecto científico del CONICET, representa uno de los desplazamientos más extensos registrados para esta especie y podría modificar los criterios de conservación y manejo pesquero en la región.