Mole, tamales, pozole, tequila, pulque, mezcal, cigarros, agua fresca, coca cola, pan dulce, bolillo, calabaza en tacha y por supuesto el riquísimo pan de muerto entre otras tantas cosas. Desde el 27 de octubre al 3 de noviembre, los hogares y panteones mexicanos se llenan de flores de cempasúchil y ofrendas multicolores recordando a los que ya no están. La gastronomía en México (y otros lugares del mundo) no sólo sirve para nutrirnos, también es parte viva de la cultura y las celebraciones, porque bien dice el dicho que "las penas con pan son menos"