Paco (Francisco) Socorro
Francisco Socorro Martín, tuvo que sortear muchos obstáculos para poder conseguir aquella meta tan deseada: El bello sueño de un niño que, en el transcurso de los años, se fue haciendo un hombre, pateando caminos, laderas, barrancos y llanuras, siempre ofreciendo calidad y simpatía a sus clientes, primero con un burro, más tarde pudo conseguir un pequeño vehículo viejo. Una meta, un objetivo, un sueño cargado de ilusiones y esperanzas de un niño que a base de forjarse caminando tras los pasos de su bestia y cuando se sentía cansado y ya de vuelta a casa, se solía montar un ratito sobre el bello animal donde en ocasiones se quedaba dormido y se venía a despertar cuando llegaba a la casa.
El esfuerzo mereció la pena, puesto que en el transcurrir de los años, se hizo un hombre (y nombre), por lo que un día vio con alegría y mucha emoción sus deseos cumplidos: un gran edificio, su industria panadera en la Barriada de Yeoward (Santa Lucía de Tirajana), con un buen pan, mejor repostería, gran servicio a domicilio, con una buena clientela y con más de 45 operarios en la elaboración y reparto de su buena mercancía.
También los momentos de crisis le han pasado factura y ha cerrado su industria panificadora dedicándose posteriormente a impartir Curso relacionados con la panadería y la pastelería.