Los efluvios de sulfuro se sienten en éste tomo 49, ¡oh,
verdugoescuchas!
Tomen al báculo y lacen magia negra a todas direcciones, pues
el maleficio está por comenzar.
Despierten súbitamente a media noche y que la agitación
promueva el escape sin importar caminar en el fuego o pisar hasta hacer crujir los vidrios que se entierran hasta el femur.
Bienvenidos al tomo 49, ¡sálvese quien pueda!