Traemos los pensamientos abyectos y de irresolución.
Cargados de venganza después de ser torturados,
en un recóndito lugar, dejamos librar todo testimonio
después de la tortura; que es librador y con garras filosas
nos entrometemos en la realidad.
¡Malditas sean las cadenas!
Escriban desde su encierro a @Victagoras