Texto bíblico: 1 Reyes 1:5-53; 2:1-4.📖 Cuando Salomón sucedió a David como rey de Israel, enfrentó serias dificultades y la oposición de Adonías, su medio hermano, quien también se auto proclamó rey sin el consentimiento de su padre, el anciano rey David. Mientras que David era un gran estratega y estadista, Salomón era solo un muchacho sin experiencia en guerras o gobierno; pero fue el elegido tuvo uno de los reinados más prósperos de la historia de Israel. Algunas características de Salomón: 1) Tenía riquezas y gran sabiduría (1 Reyes 10:23). 2) Su reino estaba muy bien organizado (1 Reyes 4:7). 3) Fue un hombre amado por Dios (2 Samuel 12:24). También fue conocido por el nombre Jedidías, que significa: Amado del SEÑOR. Desde el principio Salomón buscó a Dios y obtuvo de Él lo que pidió: Sabiduría. Lo que Dios establece para nuestras vidas deben pesar más que las críticas de terceros. No dejemos, pues, de caminar en dirección a la palabra que recibimos de Dios. Salomón fue un hombre de excelencia y determinación. Esto lo demostró al edificar el Templo de Jerusalén, la Casa de Dios que David no pudo construir. Así aprendemos a exigirnos dar siempre lo mejor a Dios, pues ¡Él ya nos dio lo más excelente!