Texto bíblico: Hechos 8:4-24. 📖 En la ciudad de Samaria hubo un hechicero, llamado Simón. Éste, aparentemente, creyó en Jesús y hasta se hizo bautizar. Simón solía estar cerca de Felipe le interesaban las señales y grandes milagros que ocurrían. Hasta pretendió comprar el don del Espíritu Santo, lo cual hizo que Pedro lo reprendiera, y el mago se asustó mucho. En nuestros días hay muchos creyentes como Simón: centrados en lo sobrenatural, en los milagros y sanidades, pero sin un interés real en el Espíritu Santo. Les interesa experimentar cosas, pero no tener una comunión con la persona del Espíritu. Estamos llamados a pasar de las "experiencias" a una relación viva y dinámica con Dios. *Grabado el 24 de septiembre de 2021 para Cielos Abiertos (Curacao)