Texto Bíblico: Jeremías 20 Desde pequeños hemos aprendido a escuchar muchas voces (nuestros padres, familiares, maestros, amigos), Mientras más crecemos, más voces se añaden. No obstante muchas de esas voces en vez de ayudarnos perjudican nuestra vida. El profeta Jeremías vivió un tiempo de desánimo, alimentado por las voces de quienes murmuraban en contra de él y su ministerio. Igualmente, nosotros podemos perder nuestro enfoque a causa de voces incorrectas. *Grabado en el CCI Vida Nueva (Curazao) el 07 de febrero de 2016