El sello T-REC en La Palma está pariendo historias y construyendo un hito: alcanzar un nivel improbable en una isla no capitalina. Todavía no es una industria, pero empieza a parecerlo. Entre cables, micrófonos y sesiones interminables, lo que allí se construye no son solo canciones: es una forma de hacer música desde la isla, con sus propias reglas y sus propias carencias. Detrás del proyecto está Jesse Chacón, que llegó a la música por pasión. Antes de entrar en un estudio, lo suyo era escribir. Letras sueltas, ideas que todavía no tenían sonido. El cambio llegó en 2020, cuando el tiempo se detuvo. Dejó una carrera de informática que ya iba avanzada y decidió empezar de cero en producción musical.