La mañana avanza en La Palma con una mezcla de contención y desgarro. Al otro lado del teléfono, Mercedes Afonso intenta mantener un hilo de voz firme, aunque reconoce que lleva días emocionada y triste. Habla desde un territorio emocional que ya conoce demasiado bien: el límite entre la resistencia y el abismo. La coincidencia cruel entre el estreno de su película documental y la desaparición de su hijo Airam ha convertido estos días en una sucesión de contrastes insoportables. La obra, presentada en Málaga, ha recibido una respuesta luminosa del público: "Me han llegado noticias muy bonitas desde Málaga porque a la gente le ha emocionado mucho la película, le ha impactado incluso. He estado leyendo comentarios de amigos y periodistas que la han visto allí, llevo una mañana emocionada, triste", explica. Un 'Mapa para tocarte' atravesado por otro mapa: el mapa para buscarte.