Lola Padrón no quiere pasar a la historia por ser una Defensora del Pueblo polémica. No quiere ser la diputada setenta y uno ni acaparar titulares que la conviertan en protagonista. Por el contrario, ha elegido un trabajo pausado y cuidadoso, con una impronta feminista y valiente. No todo el mundo entiende esta postura, pero es la suya y la defiende con una coherencia que no abunda. Además, es la Diputada del Común de Canarias, -de toda Canarias-, y no de Gran Canaria, otra característica poco común en las instituciones del Archipiélago. Ha elegido la isla de La Palma para celebrar el Día Mundial de los Derechos Humanos.