Nerea es española, tiene 19 años y procede de una situación familiar complicada. Saidú tiene 20 años y llegó a Canarias en patera procedente de Gambia. Sus historias son diferentes y, al mismo tiempo iguales. Fueron menores que pasaron por centros tutelados. Hoy, mayores de edad, requieren de un apoyo para su emancipación definitiva.