El cocinero Alberto Margallo viajará a Mónaco para servir un príncipe Alberto… al príncipe Alberto II. No es solo un juego de palabras, es una operación gastronómica de alto nivel con un histórico postre palmero como protagonista. El próximo 20 de junio Montecarlo acogerá una cena de gala con motivo de los 150 años de relaciones diplomáticas entre España y el Principado de Mónaco. Un evento institucional donde será la cocina canaria en general y la repostería palmera en particular serán protagonistas.
Ahí entra en escena Margallo, cocinero del restaurante San Sebastián 57 en Tenerife, elegido para firmar el menú. Su misión: elaborar uno de los postres más identitarios de La Palma, el príncipe Alberto, y servirlo nada menos que al jefe de Estado de Mónaco, el príncipe Alberto. El gesto tiene algo más que humor involuntario, es el reconocimiento a un dulce popular nacido en un obrador familiar y transmitido de generación en generación, que termina sentado en la mesa de uno de los símbolos de la aristocracia europea que le dio nombre.