mediados de los años 30, la recordada y desaparecida gasolinera de San Marcos
terminó siendo demolida en el año 1998, dejando tras de sí un no resuelto
debate en torno a la conveniencia de conservar elementos arquitectónicos
valiosos a pesar de perder su función primigenia. Nuestro experto y colaborador
Ramón Cañas tiene claro que aquella fue una oportunidad perdida para dotar a
este complejo de un nuevo uso, conservando así un rico ejemplo de arquitectura
racionalista y expresionista, como sí ha ocurrido en otros rincones de nuestro